lunes, septiembre 22, 2008


Laura Escande /poeta de segunda inocencia/ junín/ buenos aires

Comenzar de cero

Una abertura,
un grito espantado,
una luz y algún abrazo,
un llanto exhalado,
dos pulmones a prueba,
inspiro,expiro,
inspiro, expiro,
como, camino, duermo y hasta juego.
Inspiro,expiro,
inspiro, expiro,
y cada tanto soy feliz
y hasta me río.
Inspiro, inhalo,inhalo, inhalo,
lleno los pulmones asfixiados,
cada tanto un hijo,
algún sueño amordazado,
sospechar una abertura,
encontrar un otro lado.


*

Cuando nací
hubo moisés
moisés y abrazo
moisés, abrazo
y calor...
calor en los pies
descalzos
Soquetes guardando piel
soquetes con sandalias,
soquetes,sandalias,
en calle de tierra...

Puntillas de pies...
pasos-poco-permiso
Puntillas de pies
pasos de arena
comiendo los ruidos.

Idos:
portafolio,vasito,
discos, muchas rondas,
inocencia nueva,
cucuruchos de diario
latiendo caramelos...
... y la moneda
...y las galletitas manon
...y yo.
Toda yo.



*

La gente se evapora...

Las madres mueren de angustia
los padres olvidan
los pichones vuelan
los novios maduran
hasta caer
y los amigos quedan
en alguna parte
temiendo que les pidas algo que los distraiga
...Entrampados en sus propios laberintos
como hámster en la rueda..
Como yo.
Están ahí Estoy aquí
Juego paralelo
Juego de niños

..¡Para qué, entonces, crecer!?

Será...
...para saberme tan evaporada como ellos,
hoy que respiro - respiro - respiro quietud
rodeada de ausencias...

*

Hay una ciudad plantada
sobre los sumergidos...
los enterrados
los de a pares idos..

Hay una mole
muda
que en ladrillos
gime
el peor de los silencios

Y late la injusticia
Y laten los caídos
Y convulsiona lo entero

que amorfo-que vivo

NO DICHO
-gota continua de ciudad mentira-
... cree que crece con olvido a orillas
no crece, se enredaseanudaseovilla.



*

Broderie+ verdeselva

Tuve una infancia
con muchas cosas
-contadas e incontables-
pero sólo un vestido
blanco y broderie
Delicioso.
(entonces no lo supe)
Mi vestido y yo éramos un bocado
bocadillo de inocencia

Manjar exquisito echado a perder:
-En la húmeda ingenuidad
volcada por cada ojo de esa tela
hasta hacerse desierta.

-En cada centímetro de pielpiernas
que no soportó más el mudo roce
con el aire. Fue dermis ermitaña.

-En la verguenza en la culpa
la tristeza la ira hinchada
al borde de explotar,
llamada crecimiento.

Desértica esta dermis
creció y perdió el vestido.
Pero no la memoria de su frescura.
La memoria NO

Hoy inventa una capa de noche clara
-y estrellada-
y hace brotar por mis poros
más que retazos fresconaturales
de broderie que abriga
con olor a verdes vivos, húmedos y reales...

No sé si es verdeselva, no sé...
Habrá que esperar la luz...

Reverdecida esta piel no siente miedo

...tal vez...

Sea tiempo de segundas inocencias.-

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